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Un desayuno-merienda saludable con Miofit

Deliciosos y sanos, los batidos de frutas y hortalizas son las bebidas más de moda. Estos batidos, a diferencia de los zumos de cítricos exprimidos y los de otras frutas hechos con la licuadora, se hacen con la fruta entera y quedan densos y cremosos. Para hacerlos siempre es preferible recurrir a las frutas de temporada y si la consistencia final queda muy espesa, lo mejor es diluir el batido con un zumo de cítricos casero, leche o agua. Lo más fascinante en el caso de los batidos es que para la combinación de frutas y demás ingredientes no existe más frontera que la imaginación: todo es posible.

El principio de elaboración de los batidos no es nuevo. Sobre todo en países cálidos con una amplia variedad de frutas, probablemente se han hecho y bebido todo tipo de mezclas de zumos y purés de fruta desde hace miles de años, pero un acontecimiento decisivo en la historia de los batidos fue sin lugar a dudas la invención de la batidora, tanto de mano como de vaso: con ella se consiguen en segundos consistencias asombrosas. Otro hito definitivo para la calidad de estas bebidas fue la delicada combinación, con ayuda de la batidora, del hielo con la fruta.

La idea de los batidos modernos procede de EEUU, allí, en concreto en el Nueva Orleans de la década de los 1960, vivió Stephan Kuhnau. Este señor sufría de varias alergias alimentarias y además era diabético. A él fue a quien se le ocurrió la idea de ir probando en batidos mezclas de frutas frescas y otros complementos alimenticios para aliviar sus síntomas. En muy poco tiempo su estado de salud mejoró tanto que en 1973 abrió su primera <<tienda de batidos>>, desde donde transmitía sus ideas y experiencias además de ofrecer al publico deliciosos batidos. La idea prendió inmediatamente: bebidas sanas y deliciosas , que no contenían nada de alcohol, idóneas para las familias y que además ofrecían un juego interminable de variaciones. El modelo de negocio fue bien acogido y se extendió rápidamente y en casi todas las ciudades de EEUU había varias tiendas de los que ellos llaman Smoothies, donde se preparan batidos frescos en todas las variaciones imaginables.

Desde hace un poco tiempo el boom de los batidos también se ha extendido por Europa. En pocos años, negocios familiares y grandes cadenas, incluso fruterías de mercado , preparan para los viandantes mezclas cremosas de frutas que encuentran cada vez una mejor aceptación, de todas formas, existen diferencias fundamentales en sabor y calidad, esto dependerá del porcentaje de fruta que lleva su preparación y de la frescura de éstas.

En el mercado podemos encontrar batidos del muy mala calidad y esto se debe a su composición de zumos industriales, de ahí su baja calidad y es que muchas veces ni siquiera son zumos exprimidos o licuados sino concentrados de frutas o néctares con muy poco contenido en fruta, lo cual va reduciendo cada vez más la calidad, también los procedimientos de calor implican, por supuesto, que se queden por el camino vitaminas importantes: nada de eso tiene que ver con la idea original de los batidos recién hechos y consumidos de inmediato.

Hoy en día está científicamente admitido que, desde el punto de vista de la fisiología de la nutrición, tiene mucho más sentido ingerir raciones de frutas y verdura en su forma fresca que sustituirlas por vitaminas y sustancias nutritivas como complemento dietético. Las frutas frescas contienen fibras y microelementos que faltan en las grageas industriales. El cuerpo asimila mejor y más rápido las vitaminas y los elementos nutritivos naturales que los sucedáneos de producción industrial, pero también entre los ingredientes naturales hay grandes diferencias de calidad. Una recolección demasiado temprana, un tiempo de transporte prolongado van estropeando poco a poco los elementos sanos de las frutas. Residuos de pesticidas, incluso, pueden dañar la salud, por lo tanto, es fundamental comprar los productos más frescos, maduros, de temporada y en la medida de lo posible, de cultivo biológico.

Es de vital importancia mencionar aquellas personas y/o cadenas que se dedican a comercializar y ofrecer así como asesorar la compra de productos «supuestamente beneficiosos» como son los complementos, batidos procesados procedentes de las grandes industrias… hay que recalcar que en esta materia y para poder realizar esta acción y poder asesorar de forma coherente y sin ningún tipo de engaños es básico que esta persona sea profesional titulado siendo en su máxima expresión la figura del Médico Endocrino y bajo la supervisión de este al Diplomado en Nutrición y dietética y no dejarse asesoras por «figuras» con repercusión mediática que pueden poner en riesgo la salud de las demás personas por no tener la formación adecuada con el fin de lucrarse.

A continuación, vamos a proponeros dos interesantes opciones para que comiences a experimentar y realizar en tus ratos libres.

Batido de frambuesa a la vainilla

 

 

—————Para dos vasos grandes—————

300g de frambuesas

1 plátano

—————Modo de preparación—————

 1-.Escoja, lave y deje secar bien las frambuesas. Reserve un puñado, pele el plátano.

2-. En la batidora de vaso o con la de mano, triture las frambuesas y el plátano con el azúcar avainillado. Si los desea, diluya un poco el batido con agua.

3-. Si prefiere un batido más dulce, añada algo de edulcorante ( sin excederse). Reparta el batido entre los dos vasos y adórnelos con las frambuesas reservadas.

*Les mejores frambuesas son las de mediados de verano, cuando están en su plena temporada pero con las congeladas también se pueden hacer batidos.

 

 

Batido de piña y fresa

 

 

—————Para dos vasos grandes—————

400g de piña

400g de fresas

1 plátano

Sirope de espino amarillo

—————Modo de preparación—————

 1-.Pele la piña y deseche la parte dura central. trocéela y tritúrela bien en la batidora. Llene una cubitera con el puré de piña resultante y congélelo.

2-. Lave las fresas , séquelas con cuidado y quítele el rabillo. En otra cubitera, ponga dos agujeros sendos trozos bonitos de fresa y rellénelos con agua. Pele el plátano y bátalo con los cubitos congelados de piña y las fresas.

3-. Aderece el batido con un poco de sirope de espino amarillo si tuviese ( sin excederse). Meta en cada vaso un cubito de fresa, reparta el batido y sírvalo.

*Las fresas no siguen madurando una vez recolectadas, de manera que cómprelas siempre maduras.